miércoles, 22 de diciembre de 2010

Día final en Tokyo - Kamakura

16 Abril 2008
Hoy pasamos nuestro último día en Tokyo. Como siempre madrugamos mucho, porque queríamos estar en los Jardines del Palacio Imperial a primera hora. Pero antes visitamos un edificio espectacular: el foro Internacional de Tokyo. Este edificio moderno fue construido por el arquitecto de origen uruguayo Rafael Viñoly. Por fuera no podéis contemplar mucho, pero el interior es espectacular. Tiene la forma de un barco y tiene varias pasarelas que parecen no llegar a ninguna parte. Nos sorprendió mucho que a primera hora había bastantes japoneses que lo atravesaban para dirigirse a sus destinos.


Foro internacional de Tokyo


Foro Internacional de Tokyo

Lentamente nos dirigimos al Palacio Imperial para visitar los jardines, ya que no se puede conocer el interior. Pasamos primero por la estación central de trenes de Tokyo, que estaban reparando la fachada.


Estación central de Tokyo

Llegamos al Palacio Imperial para ver el foso exterior y los jardines, en la entrada te entregan un pase para poder recorrer unos fantásticos jardines que tienen cada especie catalogada y numerada. La visita es muy corta pero no se puede entrar al Palacio.


Jardines del Palacio Imperial del Tokyo

Teníamos algo de prisa por ir a Ginza porque habíamos pensado ir al teatro Kabukiza, para ver un acto de una obra de Kabuki. La obra de teatro se puede ver completa o solamente comprar la entrada a un acto. Nosotros habíamos comprobado en internet que había un acto que duraba solamente media hora y además era asequible a nuestro presupuesto. Nos dirigimos a las 10 de la mañana al teatro, para hacer cola para comprar las entradas de la sesión de las 11. Creo recordar que costaba unos 1.000 yenes y te colocaban en lo más alto del teatro y de pie. Nosotros queríamos ver el ambiente y el edificio en sí. El teatro tiene un escenario enorme con buena visibilidad desde cualquier punto. Estaba literalmente lleno a esas horas. La obra trataba del florecimiento de los cerezos y realmente nos pareció muy pesado, porque los movimientos y los diálogos son extremadamente lentos. Desgraciadamente se va a restaurar durante bastante tiempo. Información Kabukiza

Teatro Kabukiza
Antes de las 12 de la mañana ya estábamos dirigiéndonos a Akihabara, para poder ver el barrio y las múltiples tiendas de electrónica, manga, instrumentos musicales, móviles y videojuegos. Entramos en algunas para comprar unos tebeos a mis familiares y algunos muñequitos. Este barrio es un paraíso para los amantes de las compras, pero hay que saber dónde poder comprar electrónica que luego sea compatible con los voltajes y tipos de enchufe europeos.


Akihabara

No teníamos previsto ir a Kamakura, pues el tiempo que teníamos era muy justo, pero decidimos marcharnos en tren. Sabíamos que llegaríamos muy justos para ver el Gran Buda de Kamakura, pero lo logramos. Llegamos al recinto media hora antes de que cerraran. Nos impresionó el tamaño de la escultura, y lo que no sabíamos era que se podía visitar el interior. Kamakura tiene muchos lugares de interés pero hay que dedicarle por lo menos un día completo para conocer en profundidad los templos.


Buda de Kamakura


Buda de Kamakura

De nuevo volvimos a Tokyo. En nuestra primera visita a Tokyo hemos conocido bastantes lugares, pero la ciudad merece por lo menos dos o tres días más, para ver zonas como Roppongi, Ikebukuro, el museo Ghibli, dedicarle más tiempo a Kamakura y visitar Yokohama. Creo que volveré algún día.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Tsujiki - Ueno - Asakusa - Odaiba

15 abril 2008
Madrugamos mucho para poder ir al famoso mercado de pescado Tsujiki. Aprovechamos que todavía teníamos problemas para conciliar el sueño debido al jet-lag. Recomiendan llegar a las 5 de la madrugada, pero nosotros llegamos un poco después.  En el mercado ya había acabado la subasta de atunes, pero pudimos disfrutar de ver el movimiento de los vendedores, los carritos a toda velocidad y la gente desayunando el sushi más fresco del mundo. 


Atunes en el mercado de Tsujiki


Mercado de Tsujiki

Salimos del mercado para pasear por Ginza a primera hora de la mañana, y ver por fuera el teatro de Kabuki-za, aunque volveríamos al día siguiente para poder ver un acto de una obra de Kabuki. Nos marchamos a Ueno para ver el parque sin mucha gente. Todavía es muy pronto y solamente están algunos vagabundos sentados en los bancos. El Parque es muy interesante, pues tiene distintos templetes e incluso varios museos. Nos acercamos a un paseo de cerezos donde los japoneses hacen el hanami (fiesta de los cerezos), pero ya había caído toda la flor y nos sentimos un poco decepcionados.


Estación de Ueno


Parque Ueno


Avenida de cerezos del parque Ueno.



Calle Ameyoko

Después de un paseo por el parque, desayunamos junto al mercadillo de Ameyoko, que tiene muchas tiendas en las que se puede encontrar casi de todo y podéis ver algunos alimentos un poco extraños. Madrugar mucho tiene sus ventajas, porque hoy vamos a ver muchos lugares interesantes, el siguiente Asakusa y el templo de Sensoji. También es conocido como Asakusa Kannon y es quizás el más sagrado y visitado de la ciudad. Algún pabellón estaba en reparación y no pudimos verlo, pero el pabellón principal es impresionante, con la gente quemando incienso mientras realiza sus oraciones. Junto al templo está la calle comercial "Nakamise-dori", con muchas tiendas donde podéis comprar objetos tradicionales, zapatos, ropa y recuerdos.


Templo Sensoji


Templo Sensoji

Templo Sensoji

Muy cerca de los templos hay que dirigirse al río para ver el curioso edificio Asahi. Aquí hay un muelle para poder realizar el crucero del río Sumida, hasta los jardines de Hama Rikyu. En el embarcadero se puede comprar una entrada solamente para el crucero, o también combinada con la entrada a los jardines. Se tarda aproximadamente una hora y se atraviesan bastantes puentes hasta casi llegar al gigantesco puente Rainbow. Nosotros nos bajamos en los jardines Hama Rikyu donde pudimos ver algunos arboles que todavía mantenían la flor y el precioso salón de té dentro de un lago. También es muy curioso poder ver a las parejas de enamorados japoneses con sus cajas Bento, pues ya era hora de la comida.


Edificio Asahi


Río Sumida llegando al puente Rainbow


Jardines Hamarikyu


Jardines Hamarikyu


Salón de té en los jardines

Nos animamos a comer junto al parque, para después dedicarle toda la tarde a Odaiba. Para llegar a esta isla artificial tomamos el Yurikamome, que es un tren monorail que atraviesa el puente Rainbow hasta la isla. Aquí podéis disfrutar de distintas atracciones, una noria, el edificio de Fuji TV e incluso un edificio de Toyota donde podéis ver prototipos de coches. También tiene una pequeña playa artificial desde donde hay unas magnificas vistas del río, el puente y Tokyo al fondo. 


Puente Rainbow con el edificio Fuji TV al fondo


Vía del Yurikamome


Prototipo de Toyota


Atardecer frente al río

Terminamos este larguísimo día de visitas, cada vez más apasionados por esta maravillosa ciudad. Lástima que solamente podamos estar un solo día más, nos vamos a quedar con ganas de conocerla más a fondo.