miércoles, 17 de diciembre de 2014

Split y el palacio de Diocleciano

31 agosto 2014
Split es una de las ciudades más visitadas de Croacia por su gran interés histórico y su buena comunicación con otros destinos. La ciudad está situada en la costa a unos 220 kilómetros de Dubrovnik y a unos 370 de Zagreb. El aeropuerto está situado a unos veinte kilómetros de la ciudad y tiene algunos vuelos directos desde varias capitales europeas. Su puerto tiene conexiones con Italia y con varias islas y ciudades croatas. También tiene una estación de tren que permite viajar a las ciudades del norte del país.
Split
El recorrido entre Dubrovnik y Split se puede realizar en barco saltando de isla en isla, pero lo más habitual el hacerlo por carretera. El trayecto atraviesa una estrecha franja de Bosnia Herzegovina por lo que hay que mostrar el pasaporte en los puestos fronterizos. Habitualmente se tardan unas 4-5 horas entre las dos ciudades, dependiendo de la espera en los trámites de salida y entrada. Nosotros tardamos bastante más por una intensa tormenta que retrasó la entrada en Split. 
Split
El principal lugar de interés en Split es el palacio del emperador Diocleciano que prácticamente ocupa todo el centro histórico. Fue construido en el siglo IV para que el emperador lo habitase tras retirarse de la vida política. Se utilizó mármol italiano, griego y de la isla de Brač, así como columnas y esfinges de Egipto. El conjunto tiene forma rectangular y está completamente amurallado para defender a la ciudad de los enemigos. El recinto continuó siendo habitado durante siglos hasta la actualidad.
Catedral de Split
Catedral de Split
Vistas desde el campanario de la catedral de Split. Se aleja la tormenta
Este recinto histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Es posible alojarse en algunos de los edificios transformados en hostales, pero hay que reservar con cierta antelación. Si os decidís por esta opción hay que tener en cuenta que el recinto está cerrado al tráfico y que en un primer momento os costará orientaros porque los nombres de las calles son bastante similares. En la oficina de turismo junto a la Catedral os podrán orientar sobre la ubicación de las distintas “sobes”. Después comprobaréis que el centro histórico es muy pequeño y que es más sencillo orientarse de lo que parecía.


Puerta del "Oro" - Murallas de Split
Sótanos del Palacio de Diocleciano - Split
Los lugares más importantes del recinto son la Catedral de San Duje con su campanario románico, el Templo de Júpiter, las cuatro puertas de las murallas (Hierro, Bronce, Plata y Oro) y los sótanos del Palacio. Además podemos pasear por la plaza del Ayuntamiento y el paseo marítimo donde se sitúan gran parte de los restaurantes de la ciudad. Si disponemos de más días en Split se pueden visitar las islas de Hvar, Vis o bañarnos en la famosa playa Zlatni Rat en la isla de Brač. También podemos visitar las ruinas romanas de Salona o la ciudad de Trogir que están bastante cercanas.