miércoles, 22 de mayo de 2013

Plazas de Lisboa

5-6 octubre 2012
La primera vez que visité Lisboa fue poco después del incendio del barrio del Chiado en 1988, y desde entonces he vuelto una y otra vez pues me parece una de las ciudades europeas más encantadoras. Quizás no tiene edificios tan espectaculares como otras ciudades, pero para mi es un placer pasear por las calles y plazas de sus diferentes barrios. He visitado Lisboa en distintas épocas de mi vida y aunque se ha transformado con el tiempo siempre guardará su aire nostálgico.

Praça do Comércio (Terreiro do Paço)
La ciudad está construida sobre varias colinas por lo que hay que estar preparado para encontrarnos muchas subidas y bajadas. Os propongo un primer recorrido por la zona más llana de Lisboa y desde la que podemos comenzar a tomar contacto con los diferentes barrios. Comenzamos junto al río Tajo en la Plaza del Comercio (también conocida como Terreiro do Paço). Esta plaza es una de las más importantes de la ciudad y una de las más grandes de Europa. Originalmente este lugar estaba ocupado por un Palacio y una enorme biblioteca que quedaron totalmente destruidos por el terremoto de 1755. Los nuevos edificios fueron construidos sobre arcadas formando una plaza abierta hacia la ribera del río. En el centro de la plaza hay una estatua ecuestre que estaba siendo restaurada en esta última visita.

Arco Triunfal de Rua Augusta
Atravesando el arco principal de Rua Augusta llegamos a la Baixa. Este barrio fue construido con técnicas arquitectónicas anti sísmicas bastante novedosas en su época. Las calles son perpendiculares y sin desniveles y era la ubicación de diferentes gremios artesanos (de ahí los nombres de rua dos sapateiros, rua dos douradores...). Actualmente es una zona muy comercial en la que encontraréis muchas tiendas de marcas conocidas. Si continuamos por la calle principal de la Baixa nos encontraremos en un lateral con el elevador de Santa Justa, del que os hablaré en una próxima entrada. Antes de llegar a la Plaza del Rossio os aconsejo una parada en la Plaza de Figueira donde podréis encontrar algunos locales con mucho encanto donde poder tomar un café.

Praça Figueira
A continuación nos encontramos con la Plaza de Rossio que es una de las más bonitas de la ciudad. En uno de los laterales podemos ver el Teatro Nacional Doña María II, que ocupa la ubicación de un palacio destruido por un incendio en 1836. Si nos situamos de espaldas a la fachada de este edificio podemos ver las dos colinas principales de la ciudad y en el centro la Baixa. A la derecha está el Chiado y el Barrio Alto, el elevador de Santa Justa y el convento del Carmo en ruinas, y a la izquierda el barrio del Castillo de San Jorge.

Plaza del Rossio (Plaza de Don Pedro IV)
Antes de llegar a la Plaza de los Restauradores nos encontramos con la estación de Rossio que ha sido declarada inmueble de interés público. Comenzó a construirse en 1886 con el objetivo de ser un núcleo de comunicaciones ferroviarias, pero en la actualidad su uso ha descendido. Desde aquí se pueden tomar los trenes hacia Sintra y también es bastante utilizada para conectar con la red del metro.

Estación de trenes de Rossio
A continuación llegamos a la Plaza de los Restauradores. Esta plaza fue construida para conmemorar la liberación del país de los españoles en 1640. En el centro hay un obelisco en el que están inscritas las fechas de las batallas más importantes de la Guerra de la Restauración. Hace algunos años en esta zona había algunos cines que poco a poco han ido desapareciendo. En un lateral de la plaza hay unas empinadas escaleras que llevan al Barrio Alto, pero es más aconsejable utilizar el elevador da Gloria. Si necesitáis información sobre la ciudad podéis visitar la oficina turística que está situada en esta Plaza.

Plaza de Restauradores
Desde la Plaza de Restauradores parte la Avenida da Liberdade que fue diseñada después del terremoto de 1755 como una de las principales vías de circulación por la ciudad. Inicialmente tenía muros a los laterales para limitar su uso a los miembros de clase alta. En 1821 fueron derribados los muros para permitir su uso al público general. La avenida mide un kilómetro y medio aproximadamente, y a lo largo de ella hay varios hoteles de buena categoría, tiendas de marcas de lujo y embajadas. En la mitad del recorrido hay un  monumento dedicado a los caídos en la primera guerra mundial.

Monumento Primera Guerra Mundial en la Avenida Liberdade
Estatua de la Plaza de Marqués de Pombal y al fondo Parque Eduardo VII
  Al final de la Avenida Liberdade está la Plaza del Marqués de Pombal y el Parque Eduardo VII. En el centro hay una escultura del marqués, que fue gobernador de Lisboa en el siglo XVIII. Alrededor de la Plaza hay varios bancos portugueses y buenos hoteles. Desde aquí salen varios autobuses turísticos que recorren la ciudad y que podéis utilizar para volver al centro histórico. Si tenéis tiempo y os gusta la botánica os aconsejo que visitéis la estufa fría
Este recorrido mide unos dos kilómetros y medio y es bastante llano, por lo que lo podéis hacer en una mañana completa antes de conocer los demás barrios de la ciudad.

miércoles, 24 de abril de 2013

Óbidos - Portugal

4 octubre 2012
Nuestra siguiente etapa en el viaje a Portugal nos llevaba desde Nazaré hasta Lisboa, pero antes hicimos un par de paradas en Óbidos y Sintra. En muchas guías han considerado Óbidos como uno de los pueblos más bonitos de Portugal, lo que le ha convertido en una de las paradas imprescindibles en todos los circuitos organizados por el país. Veréis cientos de turistas por todas las calles y muchos autocares aparcados a la entrada al pueblo.

Óbidos - Portugal
Óbidos es un pueblo amurallado en lo alto de una colina con unos paisajes estupendos. Se puede recorrer parte de la muralla desde arriba para poder contemplar el paisaje de los alrededores. La Porta da Vila en la entrada al pueblo está decorada con azulejos y aquí con frecuencia hay artistas tocando música o mostrando su artesanía.

Arco de la puerta de entrada a Óbidos - Portugal
Las calles de Óbidos están encaladas y rematadas con detalles de color azul y amarillo que le dan un especial encanto para pasear. En la calle principal hay multitud de tiendas de artesanía, recuerdos y pequeños bares que venden ginjinha. Este licor de cerezas es muy popular en Portugal y también se puede encontrar en varios lugares de Lisboa. En Óbidos tienen la costumbre de servir la ginjinha en pequeños vasos de "chupito" realizados con chocolate, por lo que después de beber el licor os podéis comer el vasito. 

Óbidos - Portugal

Óbidos - Portugal
Uno de las visitas recomendables en este pueblo es el castillo. En lo alto de una colina comenzó a erigirse una construcción en época romana que terminó convirtiéndose en una fortaleza durante el dominio árabe. En 1148 fue conquistado por los cristianos y se amplió hasta tomar el tamaño actual. Durante el terremoto de 1755 sufrió importantes daños y prácticamente acabó en estado ruinoso. Después de la renovación se convirtió en Pousada Nacional y fue declarado como una de las siete maravillas de Portugal.

Castillo de Óbidos - Portugal

Durante nuestra visita se estaba desarrollando una exposición en uno de los patios del Castillo, por lo que no pudimos verlo con detenimiento. Merece la pena hacer una corta visita a Óbidos a pesar de estar masificado por los turistas. Después de una breve parada para comer en Sintra, nuestro siguiente destino es Lisboa una de mis ciudades europeas favoritas.