domingo, 23 de agosto de 2015

Pistas para organizar un viaje a Alsacia

Uno de los mayores placeres de viajar de forma independiente es la propia organización del viaje. Buscar información en guías, agencias de turismo y páginas web, encontrar tarifas baratas de transporte y alojamiento, y poco a poco contratar todos los servicios hasta conformar el viaje a tu medida. Por eso no os voy a privar de ese gusto y solamente daré unas cuantas pinceladas para organizar un viaje a Alsacia.

Pequeña Venecia en Colmar
Cualquier época es buena para visitar Alsacia, pero es aconsejable evitar el verano pues encontraréis muchísimos turistas alemanes y franceses, y es complicado encontrar alojamiento en las principales ciudades. Durante la primavera os encontraréis los pueblos y ciudades adornados con flores, algunos son tan bonitos que están calificados entre las mejores "Villes et Villages fleuris" de Francia. Os recomiendo visitar esta página para encontrar los más interesantes. En otoño es una buena época si os interesa la enología y todo lo relacionado con el mundo del vino. En esta zona de Francia se producen algunos de los mejores vinos blancos del mundo, y aunque no seáis unos expertos seguro que acabaréis probando alguno. Durante el invierno se produce otra gran oleada de visitantes para conocer los mágicos mercados de navidad alsacianos. En esa época el precio de los alojamientos sube muchísimo y en algunos hoteles se considera temporada extra-alta.
Nosotros visitamos esta región a finales del mes de junio de 2015 antes de que se llenase de visitantes, y creo que es una buena época si el tiempo os acompaña. 

Calles de Ribeauvillé
Para llegar en avión a esta región francesa podéis elegir el aeropuerto de Estrasburgo si queréis alojaros en la zona norte, o el Euro-Aeropuerto de Basel-Mulhouse-Friburgo si vuestro alojamiento es en el sur. En las épocas de mayor afluencia turística podréis encontrar vuelos directos desde España, pero como durante nuestras fechas no encontramos tarifas baratas optamos por una tercera opción. Para conocer la región de Alsacia es casi imprescindible alquilar un coche, por lo que no es mala idea volar a Zurich y contratar el vehículo en este aeropuerto. Nuestro vuelo desde Madrid era directo, con unos horarios muy buenos y además nos ahorramos bastante dinero. Además nos permitió conocer Friburgo antes de llegar a Alsacia, y Mulhouse al final del viaje. 

Catedral de Estrasburgo
Para conocer Alsacia tendréis que dedicar unos cuatro o cinco días para visitar los lugares más interesantes de la zona. Como ya os he comentado es casi imprescindible alquilar un vehículo, pues uno de los principales atractivos de Alsacia son los preciosos pueblos alrededor de las ciudades de Colmar y Estrasburgo. Algunos son tan bonitos que han sido calificados como "Les plus beaux villages de France", que podéis consultar aquí. Mi recomendación es que busquéis alojamiento en Colmar o en algún pueblo cercano, y desde allí realicéis rutas por los pueblos del Alto-Rhin, el castillo de Haut-Koenigsbourg, la abadía de Sainte Odile, parte de la ruta de los vinos de Alsacia y un día completo a Estrasburgo.

Viñedos de Turckheim
Pero si solamente os alojáis en Estrasburgo el viaje cambiaría un poco y podríais visitar los pueblos del Bajo Rhin, la región francesa de Lorena, e incluso visitar Luxemburgo o Stuttgart. Todo depende de vuestros gustos, tiempo y presupuesto. Alsacia no es una región precisamente barata y los alojamientos son algo caros, por lo que es mejor alejarse de las ciudades más grandes y buscar en algún pueblo pequeño de los que rodean Colmar. De la gastronomía y de los vinos os hablaré en próximas entradas, pero también es bastante cara en los lugares más turísticos. 

Dambach la Ville
Y para terminar os recomiendo visitar estos dos blogs, que a mí me inspiraron a la hora de organizar mi recorrido: Viajes Chavetas (si pensáis viajar a Alsacia en Navidades) y Apuntes de Viajes (las fotos del blog Maria Teresa son las que me hicieron decidirme a viajar a este maravilloso lugar).

sábado, 4 de julio de 2015

Zagreb

7 septiembre 2014
Casi todos los circuitos turísticos por Croacia comienzan o terminan en la capital Zagreb, a la que merece la pena dedicar algo de tiempo. La arquitectura de la ciudad es una mezcla de antiguos edificios del imperio austrohúngaro y otros de estética soviética. El relieve de Zagreb separa la ciudad en una zona alta (Gornji Grad) y una ciudad baja (Donji Grad), comunicadas por cortas escaleras y un pequeño funicular. Cualquier recorrido por la ciudad debería comenzar en la plaza Josipa Jelacica, que podía considerarse como el centro de Zagreb. En esta plaza está situada la oficina de turismo, donde podéis obtener mapas con diferentes recorridos por la ciudad. Durante nuestra visita se estaba celebrando un triunfo de un equipo croata y la plaza estaba llena de gente.

Ópera de Zagreb
Muy cerca de la oficina de turismo está el mercado de Dolac que suele estar bastante animado, pero que desgraciadamente nosotros lo encontramos cerrado. Desde este punto es fácilmente visible la catedral de la Asunción, a la que se llega después de una ligera subida. Durante nuestra visita se estaba restaurando una de las dos agujas, pues el edificio estaba en muy mal estado después de la época comunista y de la guerra de Yugoslavia. La catedral original sufrió serios daños durante un terremoto en 1880, y lo que actualmente vemos es una reconstrucción de principios del siglo XX realizada en estilo neogótico.

Catedral de Zagreb
Plaza de la catedral de Zagreb - Plaza Kaptol
Os aconsejo visitar el barrio alrededor de la catedral, donde encontraréis algunas iglesias ortodoxas, monjas católicas paseando, y algunas calles con muchos restaurantes y establecimientos para tomar copas. Desde allí se puede ascender por varias escaleras hasta llegar a la Ciudad Alta. Aquí os encontraréis con diversos museos (algunos muy curiosos como el de las "relaciones rotas"), y con la Iglesia de San Marcos que es uno de los símbolos de Zagreb.  Este templo es muy conocido por su tejado con dibujos de blasones de la ciudad y del país. El horario para visitar el interior es bastante restringido.

Iglesia de San Marcos - Zagreb
Muy cerca de la Iglesia de San Marcos llegamos a la Torre de Lotrscak, que fue construida en el siglo XIII para proteger la entrada sur de la ciudad. Hay una leyenda que cuenta que desde aquí se disparó un cañonazo que desmoralizó a los turcos cuando iban a invadir la ciudad, y desde entonces es un símbolo de la independencia de la ciudad. Junto a la torre hay un mirador desde se obtiene una buena panorámica de Zagreb. Desde aquí se puede descender a la zona baja de la ciudad tomando un pequeño funicular, caminando por un pequeño paseo o bajando unas escaleras con un recorrido no muy largo.
Torre de Lotrscak - Zagreb
Funicular desde la ciudad baja de Zagreb
En la zona baja de la ciudad es muy fácil ir caminando a los restaurantes y los hoteles, pues la ciudad no es muy grande. Nosotros dedicamos parte de una tarde y unas cuantas horas de la mañana, y tuvimos suficiente tiempo para ver prácticamente todos los lugares interesantes de la ciudad. 
Desde Zagreb tomamos el avión que nos llevaba de nuevo a Madrid. En el aeropuerto devolvimos el coche que habíamos alquilado en Split, y realmente merece la pena pagar un pequeño suplemento por devolver el vehículo en una ciudad diferente a la inicial. 
Este viaje tuvo muy buenos momentos y otros que no lo fueron tanto debido sobre todo a la inestabilidad del clima durante varios días del recorrido. Nuestro circuito fue bastante clásico pero hay muchas posibilidades más, como un recorrido por la península de Istria, un combinado con Eslovenia o Montenegro, o perderse por alguna de las miles de islas que bordean el país. Croacia es un gran destino turístico que todavía necesita mejorar algunas infraestructuras turísticas, pero que en el futuro será uno de los países más visitados de Europa. Quizás algún día volvamos. Gracias Croacia.